¿Es posible eliminar por completo el fraude fiscal?

feb 11, 2019

Las tasas de fraude fiscal en España no han cambiado en los últimos 30 años. Año tras año, se defraudan alrededor de 80.000 millones de euros. Un fenómeno que podría dejar de ser crónico si las autoridades competentes aplicaran el cambio de paradigma que ya se ha llevado a cabo en otros países del mundo y que permitiría modificar radicalmente la situación actual. 

El pasado 11 de febrero Joan Iglesias, socio del departamento fiscal de Roca Junyent y antiguo responsable de Inspección y Recaudación de hacienda en Cataluña analizó las leyendas urbanas y los mitos alrededor del fraude fiscal y expuso los principales ejes que nos podrían llevar a reducirlo de manera potente. 

Ausencia de datos oficiales

El tax gap del estado español, según estudios privados realizados desde los años 70, se sitúa entorno al 20-25% del PIB. Sin embargo, nunca se ha calculado de forma oficial. Según Joan Iglesias, es necesario cambiar la óptica desde la que evaluamos el fraude fiscal: el ministerio de hacienda tiene que ser transparente y dar datos para que los académicos puedan estudiarlos y la ciudadanía los conozca.

 

Pasar del control a la cooperación

Actualmente existen dos modelos para gestionar el sistema fiscal de un país: el modelo de control y el modelo de cooperación. ¿Sistemas fiscales basados en el control o en la cooperación?

"El modelo de control es el modelo en que hemos crecido: la administración lo sabe todo de ti, te inspecciona de forma constante y el miedo es el factor clave para contribuir, ya que si no lo haces, te enfrentas a graves sanciones. No es un modelo óptimo para economías abiertas, economías digitales, en definitiva, para el siglo XXI "

Según Iglesias, el modelo del siglo XXI es el modelo de cooperación. Es indispensable que los contribuyentes participen en la gestión del sistema, y que el eje principal no sea la lucha contra el fraude. No todos los contribuyentes defraudan y, como en cualquier otro ámbito hay que segmentarlos por comportamientos y dar a cada uno de ellos lo que les corresponde. Iglesias propone tres distinciones entre contribuyentes, así como respuestas para cada uno de ellos: 

  1. A aquellos que contribuyen, darles facilidades e incentivos.
  2. A aquellos que no cumplen, pero podrían hacerlo, darles oportunidades para que se conviertan en contribuyentes
  3. Aquellos que no contribuyen y no tienen intención de entrar en el sistema fiscal, expulsarlos y centralizar la fuerza de sanción solo contra ellos. 

 


 


Otras novedades

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación, y ofrecer contenidos y publicidad de interés. Al continuar con la navegación entendemos que acepta nuestra política de cookies Puede obtener más información en este enlace