
Esmeralda Bucosa| Una carrera global impulsada por el talento
Esmeralda Bucosa
Senior Vice-President Organization. Talent & Wellbeing. ACCIONA
Posgrado en Gestión de Recursos Humanos y Relaciones Laborales 2005/06
📍 Canadá
Has desarrollado tu carrera en ciudades tan diversas como Barcelona, Madrid, São Paulo/Río de Janeiro, Oslo y Vancouver. Si pudieras enviar un mensaje a tu yo más joven en tu primer día en la UPF-BSM, ¿qué consejo le darías sabiendo todo lo que has aprendido en este recorrido internacional?
Tengo la plena convicción de que decidir emprender un camino como el de adquirir más conocimientos y experiencias a través de un programa como el de la UPF-BSM está profundamente relacionado con las ganas de vivir experiencias únicas y transformadoras.
A la yo de mi pasado le diría, básicamente: adelante. Que no dudara ni un solo momento, que no se equivoca. Que esa misma inquietud y curiosidad que la han traído hasta aquí son las que la guiarán hacia lugares increíbles, aprendiendo de vivencias muy diversas y conociendo personas que marcarán para siempre su alma profesional y, sobre todo, la personal.
¿Cómo describirías la evolución de tu carrera profesional desde que finalizaste la formación en Recursos Humanos en la UPF-BSM? ¿En qué momento sentiste que pasabas de gestionar personas a liderar organizaciones?
Para mí, la evolución de mi carrera profesional tras finalizar la formación en Recursos Humanos en la UPF-BSM representó un salto cualitativo claro y diferencial. Tenía un objetivo muy definido: una vez acabado el programa, y con pocos pero intensos años de experiencia, sabía que debía ser valiente y dar el paso de moverme.
Justo al finalizar el posgrado de RRHH en la UPF-BSM, hace ya algunos años, mi actual empresa me contactó y me ofreció una oportunidad profesional que me llevó a trasladarme a Madrid. Aquel primer movimiento marcó el inicio de una trayectoria que se ha ido definiendo por la movilidad, el crecimiento y el aprendizaje continuo.
Formar parte de una empresa multinacional en pleno proceso de internacionalización me abrió la puerta a nuevas oportunidades internas, convirtiendo mi trayectoria en lo que a menudo describo como una vida profesional un poco nómada. La contrapartida ha sido extraordinaria: poder vivir en ciudades y países como Brasil, Noruega o, actualmente, Canadá, aprendiendo siempre de contextos culturales muy diversos y colaborando con personas excepcionales. Todo ello ha sido clave para desarrollar una gran capacidad de adaptabilidad y resiliencia.
Ser consciente de que de cada experiencia, tanto positiva como negativa, se puede extraer un aprendizaje forma parte esencial de mi proceso de crecimiento. Consolidar estos aprendizajes y definir con claridad mis objetivos es lo que me ha permitido llegar, en cada momento, donde realmente he querido estar. Y debo decir que la paciencia me ha acompañado siempre a lo largo del camino.
El incremento de responsabilidades ha ido siempre acompañado de cierto nivel de incertidumbre y mucho respeto, pero también de muchas ganas, compromiso y dedicación. Sentí claramente el paso de gestionar personas a liderar organizaciones cuando entendí que el impacto de mi rol iba mucho más allá de la gestión individual, e incidía directamente en la cultura, las decisiones y la dirección estratégica de la organización.
Reconozco también que los momentos más relevantes de mi carrera profesional siempre han estado acompañados de buenas personas a mi alrededor. Empezando por Robert y Jan, mi pareja y mi hijo de nueve años, y continuando con los distintos mentores que he tenido a lo largo del tiempo. Este apoyo ha sido fundamental para avanzar con confianza y hacer que cada etapa fuera más especial y enriquecedora; para mí, esto ha sido —y sigue siendo— vital.
Por último, en nuestra organización trabajamos con una mentalidad 100% de equipo: cuando las cosas salen bien, es un éxito compartido, y cuando no salen tan bien, también resurgimos juntos. Hay momentos muy concretos —como formar parte activa de un Board Committee, presentar ante un Town Hall o liderar sesiones de trabajo con los managers clave— que te hacen tomar plena conciencia de la importancia de tu rol y de la responsabilidad que conlleva liderar una organización.
En un sector como el de las infraestructuras sostenibles y las energías renovables, donde el talento es clave, ¿qué papel juega hoy la función de Recursos Humanos en la transformación de la empresa?
Una de las grandes ventajas de trabajar en una organización que fundamenta su modelo de negocio en el respeto por el planeta y en la cobertura de necesidades esenciales de las personas —como el suministro de agua potable, la generación de energía renovable o el desarrollo de infraestructuras de conexión, especialmente en transporte público en grandes ciudades— es la conexión natural con una cultura "People Centric". Tenemos muy claro que las personas son el principal activo de la organización y el verdadero motor de nuestro negocio.
En este contexto, la función de Recursos Humanos no solo es fundamental, sino que está plenamente reconocida y posicionada como uno de los ejes estratégicos de la empresa. La realidad del déficit de talento en el sector, combinada con la necesidad de sincronizarnos con una nueva era de soluciones digitales inteligentes que avanza a gran velocidad, condiciona de manera directa el diseño de la estrategia de RRHH.
Esto nos obliga a asumir un rol proactivo y transformador: invertir en las generaciones futuras, impulsar una inclusión real y sostenible de colectivos diversos en el mercado laboral, y rediseñar continuamente los planes de crecimiento y desarrollo de las personas. En este sentido, las estrategias de reskilling y upskilling se vuelven imprescindibles para garantizar la continuidad de los proyectos y mantener niveles elevados de competitividad.
Paralelamente, en nuestra organización trabajamos intensamente el compromiso a largo plazo de los perfiles clave. Por ello, los centros de Talento y de Data Analytics tienen un papel esencial a la hora de impulsar iniciativas que aseguren el mejor encaje entre personas y proyectos, en el momento adecuado, alineando expectativas individuales y necesidades del negocio para garantizar el éxito de los proyectos.
Todo esto, sin embargo, solo es posible si las áreas de Organización, Talento y Bienestar entienden profundamente su rol como órganos de apoyo estratégico. Deben estar permanentemente conectadas con el negocio, anticipando necesidades, promoviendo y patrocinando las acciones adecuadas en el momento oportuno, y actuando siempre con una visión corporativa global que asegure coherencia, impacto y sostenibilidad a largo plazo
¿Qué hábito, mentalidad o enfoque personal ha tenido un mayor impacto en tu desarrollo profesional en los últimos años, especialmente en posiciones de alta responsabilidad?
En los últimos años, especialmente en posiciones de alta responsabilidad, el enfoque que más impacto ha tenido en mi desarrollo profesional ha sido tomar conciencia de mi propio esquema de valores y utilizarlo como guía constante en la toma de decisiones.
Recientemente, en una charla con jóvenes graduados que participan en un programa interno de desarrollo de competencias personales clave, los animé a reflexionar sobre su propio sistema de valores. Creo firmemente que conocer quiénes somos, cómo somos y qué es lo que realmente nos mueve es una parte esencial del crecimiento personal y profesional. Es un ejercicio que siempre recomiendo hacer.
Hace tiempo definí claramente mi propio esquema de valores, lo que considero mis principios básicos: una auténtica carta de intenciones que me ayuda a evaluar mis acciones y, sobre todo, a saber poner límites —una tarea que no siempre es fácil— tanto en el ámbito profesional como en el personal.
Estos principios se concretan en varios ejes fundamentales:
- Creer en las personas y en su potencial como base de cualquier proyecto colectivo.
- El respeto, la generosidad y la empatía como actitudes imprescindibles en cualquier entorno.
- La dedicación, siempre ligada al esfuerzo y la paciencia, como motor de crecimiento; nada es fruto de la casualidad.
- Rechazar la mediocridad, porque a menudo conduce a entornos tóxicos que limitan el talento y el desarrollo.
- Never give up: la resiliencia forma parte de mi ADN, me viene de familia, y aunque las experiencias más difíciles suelen ser las más duras, también son las que más nos enseñan.
- Tomar decisiones de manera libre y consciente; sea cual sea el resultado, cuando una decisión es coherente con tus valores, nunca es un error.
Creo que este enfoque me ha permitido liderar con más autenticidad, coherencia y serenidad, incluso en contextos de alta complejidad y responsabilidad.
