
Carlos Echazú | Donde el derecho encuentra la energía
Carlos Echazú
Senior Counsel Mining and Energy en Wayar&Von Borries
Máster en Derecho Público: Estudios Avanzados de la Ordenación Juridicoadministrativa del Territorio y del Mercado 2005/2006
📍 Bolivia
El verdadero punto de inflexión fue comprender que la gestión de sectores estratégicos exige una visión auténticamente multidisciplinaria.
Tras graduarme inicialmente como economista y comenzar mi desarrollo profesional en el sector privado —enfocado en el análisis técnico y cuantitativo en sectores como energía, minería y telecomunicaciones—, di el paso a la función pública. En ese camino, y especialmente al asumir mayores responsabilidades e interactuar con corporaciones multinacionales y con la formulación de políticas de Estado (que más adelante consolidaría como Viceministro de Planificación Energética), comprobé que ningún proyecto ni visión económica se materializa sin un marco institucional y legal sólido.
Decidir iniciar la carrera de Derecho como segundo pregrado para complementar mi base económica fue la decisión crucial que redefinió mi trayectoria. Esta doble titulación me ha permitido tender puentes efectivos entre el sector público y el privado, abordando con solvencia desde la estrategia regulatoria y la gobernanza ESG hasta transacciones corporativas complejas y alianzas institucionales de alto impacto.
La UPF-BSM me aportó el rigor doctrinal del derecho administrativo español y europeo, profundizando en disciplinas determinantes como el derecho de redes e infraestructuras, la regulación ambiental y las garantías de seguridad jurídica necesarias para articular políticas públicas efectivas y atraer inversiones de largo plazo. Esa base jurídica avanzada fue esencial: me dotó de una estructura conceptual sólida antes de cursar mis posteriores posgrados en Estados Unidos, donde complementé este perfil con la visión de políticas públicas y desarrollo en Williams College, y el rigor analítico cuantitativo en Colorado School of Mines.
Esa comprensión profunda del funcionamiento del Estado garante y del diseño regulatorio de vanguardia que me dio la UPF-BSM no la encontré en ninguna otra experiencia académica, convirtiéndose en el mayor factor diferenciador de mi ejercicio profesional.
Como Viceministro de Planificación Energética, participaste en la elaboración de una estrategia energética nacional para reducir las emisiones y expandir las energías renovables. ¿Qué fue lo más difícil de traducir esa visión en política pública concreta?
El mayor desafío no residió en el modelamiento técnico ni en fijar las metas sobre el papel, sino en la dimensión política e institucional: convencer a las máximas autoridades de la viabilidad de la transición y alinear a los distintos grupos de interés (stakeholders).
Esto fue especialmente complejo al desarrollarse en un contexto macroeconómico tensionado, donde la crisis económica estaba estrechamente ligada a la coyuntura del propio sector energético. En ese escenario, convencer a los decisores públicos implicaba demostrar que apostar por la descarbonización y las renovables no ponía en riesgo la estabilidad fiscal ni la seguridad de suministro en el corto plazo, sino que representaba una salida estructural a la crisis.
Lo más difícil, en definitiva, es construir esa legitimidad política y social indispensable para que las reformas no queden en una declaración de intenciones y sean viables en el tiempo, tanto jurídicamente como financieramente.
Con una trayectoria profesional de más de 20 años en consultoría internacional, cargos públicos, sector privado y docencia, si pudieras sentarte con la persona que eras al empezar tu recorrido profesional, ¿qué le dirías?
Le diría que no tema cruzar fronteras disciplinares ni salir de su zona de confort. Le aconsejaría cultivar siempre una mirada integral, porque los desafíos contemporáneos más complejos no se resuelven de forma aislada desde la economía, el derecho o la política, sino en la intersección de todas ellas.
Le recordaría también que mantenga vivos el compromiso con la docencia y el rigor del aprendizaje continuo; que apueste por una perspectiva global aprendiendo idiomas y construyendo redes internacionales sólidas; y, fundamentalmente, que entienda que el verdadero impacto profesional se mide en la capacidad de construir instituciones sólidas y generar acuerdos donde antes había posturas irreconciliables.
